A propósito de las decisiones del ex-Juez Garzón con relación al secreto profesional y de la sentencia de la sala 2ª del T.S. de 9 de febrero último, nuestro Decano, suponemos que, debido a su escandaloso silencio ante el ataque al secreto profesional, a pesar de ostentar un cargo que le obliga a estar vigilante, y con la ley en la mano impedir cualquier acción, sea quien sea el autor que perturbe el libre ejercicio de la abogacía, hace pública una declaración en la que sin el menor rubor, reconoce por un lado que la observación y grabación de todas las comunicaciones personales de los imputados en situación de prisión preventiva con los letrados personados en la causa o cualesquiera otros que mantuvieran entrevistas con ellos , constituyen objetivamente un gravísimo atentado contra el derecho de defensa y la intimidad de los justiciables y de sus abogados .
En el mismo comunicado, el Decano de Madrid a pesar de haber dicho lo que antecede, manifiesta que el Colegio consideró que no debía participar en la depuración de las responsabilidades personales de índole penal en que hubiera podido incurrir el Magistrado instructor.
¡Qué generosidad Decano! Para con quien ha atacado la función del abogado, lo que implica atacar la libertad y el derecho de defensa; derechos que usted no puede debilitar con este tipo de decisiones. Es muy grave que la persona que por razón de su cargo, usted Decano, debe ser el primer defensor del abogado, considere que no debe participar en la depuración de responsabilidades de quien ha cometido un ataque tan grave contra la abogacía y el derecho de defensa.
Si alguien hubiera atacado un derecho exclusivamente suyo, querido Decano, usted sería libre de omitir persecución al causante, pero no con los derechos de los abogados de Madrid, no con el derecho a la defensa de los ciudadanos. No se puede ser generoso con lo ajeno. ¿Qué ejemplo damos a la sociedad en general, a la magistratura y al poder político, si nuestro primer representante considera que no debe depurar responsabilidades contra quien es el capitán de acciones tan graves como las expuestas?
Decano, en cuestiones tan importantes como las expuestas, no vale lo de un pasito para adelante y dos para detrás, y a ver si así estoy bien con todo el mundo, como haría un buen comercial tratando de no cerrase mercados. Para ser Decano además de honrado, hay que ser valiente: el valor es el resultado de un grandísimo miedo, decía Galiani. Los buenos Decanos también tienen miedo, siempre hay alguien que analiza lo que hacen y hay cosas que no se pueden hacer.
Recuerde Decano, el secreto profesional no es suyo, es de todos los abogados.
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