Escrito por Julio García Ramírez, Abogado.
¡Qué fácil es criticar a un trabajador cuando no se conoce lo que verdaderamente hace!, en este país cuyo deporte nacional es la envidia y donde la excelencia profesional suele sucumbir a la rumorología mundana no hay gente que suela elogiar un buen trabajo… es mejor criticarlo, no hay gente que sepa apreciar un esfuerzo… es mejor obviarlo y fijarse sólo en aspectos puntuales que puede que no nos gusten, sin pensar en que todos tenemos días buenos y malos, y que es más fácil ver lo malo que detectar y ampliar ante los demás los gestos de profesionalismo que la mayoría desarrollan en sus puestos de trabajo.
Yo quiero sacar mi megáfono y decir ante los compañeros que la mayoría de los trabajadores del colegio hacen un excelente trabajo y, además, no se me olvida que muchos son compañeros que están becados y que nos ayudan dentro del colegio en una labor que parece invisible pero que si no estuvieran en la “sala de maquinas” del colegio el barco haría aguas por todos los lados.
Quiero decirles a los compañeros que una institución como la nuestra requiere de muchos trabajadores que desarrollan una función totalmente anónima y por tanto invisible para muchos de nosotros, porque en el mundo de la comunicación, lo importante no es lo que se hace sino lo que se aparenta y el 80% de los trabajadores del colegio no son vistos por la mayoría de los compañeros.
Y me gustaría añadir algo más: un trabajo extraordinario debe de estar extraordinariamente retribuido, pero en este punto hay algo que percibo y creo que no soy el único que me plantea un disonancia clara entre lo que creo que debe de ser un trabajo excelentemente remunerado y desorbitadamente remunerado y me estoy refiriendo al salario de actual gerente del colegio que se encuentra incluido en los presupuestos del 2012 junto a nueve puesto de trabajo todos de índole administrativo, y que asciende entre todos a cerca de 1.000.000 de euros, y como tengo por costumbre respetar absolutamente la inteligencia de todos mis lectores, pues invito a hacer una sencilla cuenta aritmética de lo que es posible que gane nuestro gerente al año, que intuyo que es una cantidad DESORBITADA, y señalo lo de intuyo, por que se nos niega sistemáticamente dicha información cuando tenemos un derecho de información totalmente proporcional a nuestra obligación de pagar las cuotas del colegio.
Seré más claro aún, los sueldos de los trabajadores los pagamos los colegiados y como tales entiendo que debemos de saber el coste que nos supone un trabajo extraordinario y merecedor de un sueldo extraordinario… pero, insisto, no posiblemente desorbitado ante los problemas económicos de nuestro colegio y de los compañeros.
Por último dentro de pocos meses tenemos nuevas elecciones y es normal que algunos trabajadores se pongan algo nerviosos, pero el cambio en la dirección revitalizará el colegio. El cambio permite una mejora constante con el apoyo de nuevos líderes que aporten a la organización nuevas ideas que optimen mejor los recursos del colegio. El cambio estimulará los recursos de los trabajadores del colegio para que su gran contribución se mantenga e incluso se mejore.
Un trabajador excelente nunca debe temer nada, y desde estas líneas quisiera apoyar a la inmensa mayoría de nuestros trabajadores y animarles a que su labor “invisible” para muchos, la sigan haciendo con el mismo espíritu de sacrificio, profesionalidad y honestidad.
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